“DYNASTY”, UN VINIL DE HISTORIAS PERSONALES

dynasty

Este "Dynasty" tiene 29 años

Esta semana llegué a los 38 años de vida y parece que fue ayer -yo he sentido que la vida se va rápido- cuando tenía apenas 9 años de edad y le pedía a mi padre que me comprara el “Dynasty” de Kiss

Recuerdo perfectamente cómo fuimos a una tienda de discos en la colonia Condesa, luego de que me llevó a una consulta con una oculista. Ahora comprendo que para él debe haber sido un gran esfuerzo comprarme ese disco, porque la doctora cobraba muy pero muy caro, sin embargo en  ese tiempo yo en lo único que pensaba era en poner “I was made for lovin’ you” y “Charisma” a la hora que se me antojara en mi tocadiscos pequeño que tenía unas bocinas que sonaban discretamente.

Entramos a la tienda y mi padre me preguntó ¿cuál disco quieres?  Y yo de inmediato le señalé el disco que tenía las caras pintadas de Simmons, Stanley, Frehley y Criss.  Fue así como tuve uno de los regalos más preciados de mi vida y que aún conservo.

Recuerdo que llegamos a la casa y lo primero que hice fue poner el vinil en el tocadiscos. Aunque era de noche, pude ver con emoción esa nostálgica luz verde del pequeño amplificador de mi tocadiscos, mientras le subía el volumen para escuchar “Charisma”. Son de esos momentos que se te quedan grabados como lo más importante de tu vida, casi puedo asegurar que el día que muera será uno de mis últimos recuerdos.

Para mi mala fortuna, el tema de “Charisma” se rayó, la aguja de la tornamesa estaba mal y aniquiló los surcos, sólo como cuatro veces pude escucharla bien, porque al tercer día ya no se podía, afortunadamente las demás canciones no tuvieron daños.

Y me di cuenta que no sólo la bailable “I was made for lovin’ you” era “la buena” del álbum, había tracks de gran calidad como “X Ray Eyes” que tenía ese riff letal en medio de la canción; la dramática “Magic Touch” o el súper cover de los Rolling Stones, “2000 man”;  la fina “Sure know Somethin” y qué decir de “Hard times” o “Save your Love”, cerrando el “Dynasty”, con un Ace Frehley súper inspirado. La única que no me gustó fue “Dirty Livin” , composición de Peter Criss, que había sido lo único que había grabado en ese disco.

Mi padre luego me compró el famoso disco rojo discotequero (que no es considerado como disco oficial en la historia de Kiss) donde venía la rara versión larga de “I was made for lovin’ you” y “Charisma”, para compensar el  track rayado. 

“Dynasty” lo volví a comprar hasta el 2000 en CD, pero no lo escuché hasta que un día llegué contento una mañana, tras pasar toda una noche de pasión con una novia fugaz. Por lo menos en ese martes, me había hecho el hombre más feliz por su entrega total. 

Además “Dynasty” fue odiado por los viejos fans de Kiss, porque no tenía nada que ver con la música que los había hecho famosos, era un álbum de transición, que a la vez los hizo famosos con el sector que no escuchaba rock, hasta tu abuelita llegó a conocerlos. También se hicieron más sofisticados como músicos, porque habían demostrado que podían manejar géneros como el pop o el ritmo disco. 

Hasta la fecha es mi vinil favorito, porque fue lo primero que tuve de Kiss, porque me lo regaló mi padre y porque también me acompañó cuando mi familia tuvo un severo problema. Recuerdo que mientras me enteraba de la situación iba guardando el disco en la funda, con mucha tristeza.

Pero los años han pasado y el “Dynasty” sigue conmigo;  como toda mi familia y celebrando 38 años de vida llegué a la conclusión que mientras tenga a mis seres queridos, mucho rock y pasión en mi vida, todo es un gran equilibrio que se convierte en felicidad honesta y real, con esos clásicos altibajos que siempre son superados tarde o temprano.

Otros momentos personales de Inquisidor71 con música:

– Cómo olvidar a esa sonorense hermosa, escuchando “Life goes on” de Poison junto a mí, en su departamento. De hecho esta madrugada (viernes 30) soñé con ella. Nota: “Nunca fue mía”.

– Recuerdo ese sol de las 7 de la mañana, mientras manejabas tu Toyota y ponías un CD donde venía “House of pain” de Faster Pussycat, aunque la letra no es romántica, combinó perfecto los acordes calmados, mientras el sol pegó en tus ojos azules tan hermosos, tomé tu mano y sentí que estarías conmigo un buen tiempo. Fueron  casi tres años, mi hermosa descendiente de Moisés.

– Eramos niños y acompañe a Ariel  a la cremería de sus padres, pero los encontramos dormidos, aunque su madre se levantó y que pone en la tornamesa “Crazy little thing called love” de Queen, porque era la canción favorita de mi amigo, a él le dio pena que su mamá mostrara sus gustos, pero yo le dije: “A mí también me gusta ese tema”. 

– Un sábado salvaje con alcohol, manejando a toda velocidad en la carretera, no sé ni cómo sobrevivimos, pero “Wild side” de Mötley Crüe fue nuestro himno en muchas noches. Eran mis cuates, mis carnales, mis brothers, mis friends. Ahora los veo con tantas preocupaciones maritales, que…. ¡se los dije!

“Oh nena” es una canción que compuse a finales de 1990, nunca la registré, la grabé por ahí en varias cintas, la arreglé y le hice un requinto elaborado, fue el clásico entre clásicos con mis friends, aunque ellos la llamaban “Estoy tan sólo sin tu sonrisa”, porque así empezaba la letra. Nota: Inspirada totalmente en esa sonorense.

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