A PONERSE ROPA DEPORTIVA: RETORNA LIMP BIZKIT CON NUEVO CD

Fred Durst a la vieja usanza siempre tan deportivo

Fred Durst a la vieja usanza siempre tan deportivo

Nunca he sido fan de Limp Bizkit ni creo que lo vaya a ser, pero no podíamos dejar de pasar su regreso  a la industria discográfica con su sexto disco llamado Gold Cobra, donde por lo menos  con su sencillo del mismo nombre, demuestran que siguen haciendo nü metal entretenido y de buen ritmo.

Recuerdo que en sus tiempos de gloria siempre fueron criticados por su exceso de comercialidad y rapeo, aunque el regreso de su guitarrista Wes Borland con sus característicos disfraces, además de otros miembros originales, le ponen interés a su retorno con su nuevo álbum.

Viendo los comentarios en la red, algunos ya comenzaron a emocionarse con tener el CD, pero otros cuestionaron que se sigan viendo como “chavitos adolescentes” con sus gorras y sus patinetas, cuando ya son hombre adultos de más de 40 años.

Comentarios un poco duros, porque nadie cuestiona el uniforme escolar eterno de Angus Young de AC/DC o los añejos maquillajes setenteros de Kiss.

La generación que escuchó a Limp Bizkit  en su momento, fueron jóvenes que no se sentían identificados con el sonido de Nirvana, pero tampoco con el rock duro que se desarrolló en los 80’s y 70’s.  De hecho esos jóvenes con su ropa deportiva y sus patinetas se incluyeron con las demás tribus rockeras que existen, pero curiosamente cuando sus héroes dejaron de ser tan famosos (Limp, Korn, Deftones, etc) también desaparecieron de esas reuniones masivas.

Por ello el hard-rockero o metalero convencional nunca consideró a Limp Bizkit o a la totalidad del género nü metal como algo serio, todavía recuerdo que la estación por Internet, Knac.com hizo una encuesta entre su audiencia para ver si autorizaban que programaran las rolas de la banda de Fred Durst.

El principal problema o prejuicio que existe entre los metaleros es el constante rapeo que se hace en el nü, en especial con la banda Limp Bizkit. No quiero hablar por todos, pero Inquisidor71 siempre ha considerado que las metas de la comunidad negra con su rap o hip-hop no tienen nada que ver con el metal.

Definitivamente  el rap no es lo mío y por eso Limp no es muy de mi agrado, pero sí para esos fans que ya llegaron a los 30 años, que  seguramente dejarán sus sacos y corbatas para volver a ponerse las gorras y la ropa deportiva, cuando estos estadounidenses lleguen a su país.

Aquí les dejo el video de Gold Cobra, disfrútenlo:

SLIPKNOT REGRESA A LOS ESCENARIOS EN EL SONISPHERE EN GRECIA

Slipknot retorna a los escenarios

Slipknot retorna a los escenarios

 

Slipknot regresó a los escenarios en el festival Sonisphere en Atenas, Grecia, ante 25 mil espectadores, en lo que fue un concierto en honor a Paul Gray, bajista que murió de sobredosis en un hotel en Iowa el 24 de mayo del 2010.

La numerosa banda retornó de su silencio musical,  pero no mostró al público al nuevo encargado del sonido grave, quien fue Donnie Steele, quien fuera  guitarrista de Slipknot en sus inicios, quien tocó detrás del escenario. Aún no se sabe si ya será miembro oficial de esta agrupación.

 Inquisidor71 revisó algunos videos de este regreso y vemos a un Slipknot con poca fuerza,  un poco distanciados de ese espíritu agresivo que ha caracterizado a la banda en su trayectoria, aunque igual es cuestión de tiempo para que vuelvan a sonar como siempre.

Les dejamos este video:

TRES FORMAS DE CONSEGUIR EL AUTÓGRAFO DE UN ROCKSTAR

Bono de U2 dando su rúbrica

Bono de U2 dando su rúbrica

Los sacrificios de un fan para obtener un autógrafo de su ídolo son inverosímiles, desde estar horas  afuera del hotel donde se hospeda su héroe,  pasar de incógnito para evadir a los miembros de seguridad  y hasta pagar fuertes cantidades para tener acceso a conocerlo personalmente, antes de un concierto.

En mi caso he tenido tres experiencias de este tipo, cuando no cuestionaba a mis rockstars, es decir cuando no pasaba de ser sólo otro fan. El 27 de enero de 1994, Robert Plant visitó México, en esa ocasión me enteré por la radio que andaría en el Hard-rock café de Polanco, al poniente de la Ciudad de México.

Sin saber realmente a qué hora llegaría a tomarse unos tragos a ese lugar, le hablé a un amigo para que me diera un aventón en su auto, lo más pronto posible. Recuerdo que hasta interrumpí una cita  que tenía él en ese mismo instante, cuando le dije: “¡Hey, vamos a ver a Robert Plant! él creyó que tenía boletos o algo así, pero ya en el camino le expliqué que sólo quería verlo de cerca, de paso nos llevamos a la chica.

Cuando buscábamos un lugar para estacionarnos, vimos de lejos a un tipo con cabellera rubia y rizada que sobresalía sobre la gente, inmediatamente pensé : “¡es Plant!”, rápido nos bajamos del auto, pero curiosamente no traíamos ni disco ni una libreta para obtener su firma, menos una cámara. Así que tomamos los comprobantes del pago de la autopista que nos dieron, le dimos la vuelta y fue en ese papel donde “el Dios de oro” nos dio su autógrafo.

Plant simplemente me vio fijamente cuando le pedí su firma, estaba pacientemente dando su rúbrica a una decena de fans, algunos si traían cámara (pero no había youtube), y algunas chicas y también chicos, lo querían hasta besar. Fue el instante para ver a una leyenda en vivo, alguien que cambió el rock para siempre junto a Led Zeppelin, alguien que puso un estilo con su voz aguda, imitado por muchos. Llenó estadios, vendió millones de discos con su banda, y en ese momento era un simple mortal dando su autógrafo a un servidor. Su sencillez me sorprendió más, un verdadero rockstar amable, ¡hasta ahora, no lo puedo creer!

El autógrafo del cantante de Zeppelin

El autógrafo del cantante de Zeppelin

El  8 de septiembre de 1994  Kiss tocaría por primera vez en México, pero un día antes daría una rueda de prensa, yo en ese tiempo todavía no era reportero, pero estaba a días de serlo, así que fue un gran entrenamiento.

Le hablé a un amigo que trabajaba en El Universal, quien me proporcionó la agenda de espectáculos del 7 de septiembre de 1994 y me pasó el dato que Kiss estaría en el Hotel Presidente.

Entonces decidí disfrazarme de reportero, me puse traje y corbata, por suerte no traía el pelo tan largo, me llevé mi cámara fotográfica, y llegué puntualmente al hotel, pregunté en recepción la ubicación del piso, pero ahí sólo me informaron que había un evento privado, y no sabían nada de Kiss, pero le dije al recepcionista: “bueno, debe ser esa la rueda de prensa por la que vengo”,  le contesté muy propio  y sin saber si realmente era la cita con estas leyendas, llegué al piso deseado y descubrí que había un sala con posters de ellos… efectivamente ahí sería todo.

Luego vi que llegaron más y más fotógrafos y un tipo regalando el disco tributo Kiss my ass, me preguntó de qué medio era y rápidamente sin tituberar dije: “soy de El Sol de México“, y me regaló mi CD. No lo podría creer -¡regalan discos!- pensé emocionado. (Lo bueno es que el tipo de El Sol nunca llegó, porque estaba de vacaciones, lo conocí después cuando entré a ese diario).

Después llegaron las galletas y mientras comía unas, escuché a los demás “colegas” gritar: “¡ahí vienen!”. Me coloqué en una valla que habían hecho y fue cuando Gene Simmons, Paul Stanley, Eric Singer y Bruce Kulick se pararon enfrente de todos, se pusieron sus lentes negros y comenzaron a posar para la prensa y sin maquillaje (en ese tiempo se negaban a volver a ser pintarrajeados).

Según yo, disparé varias veces mi cámara, pero qué creen, no salió ninguna, pero eso lo supe al otro día. Sin embargo lo emocionante fue ver a estos tipos cerca de mí, mis ídolos desde que tenía 8 años estaban ¡a mi lado!, aunque me dio risa cómo Paul Stanley trataba de hablar español, se escuchaba chistoso.

No sé si fue idea de ellos o de su disquera, pero repartieron a los medios en dos salas, en una Simmons con Singer y en otra Stanley con Kulick, la realidad es que todos se quisieron ir con “la lengua más larga del rock”, incluido este bloguero.

La rueda de prensa fue tan larga como la lengua de Simmons, y mientras hablaba comenzó a firmar los discos de todos los reporteros-fans, muchos metieron a sus amigos, a sus novias, ya era una pachanga eso. Y al ver que firmaba como autómata, le quité la bolsa a mi CD, llegué hasta enfrente casi de rodillas dándole el arte del álbum y también lo firmó sin verme, ya que estaba contestando una pregunta de un periodista.

Cuando terminó la rueda de prensa, simplemente lo seguí junto a Singer hasta el elevador, mientras su equipo de seguridad no me quitaban los ojos de encima. Tenía esperanzas de ver si se encontraban con Stanley, pero el starchild ya había terminado de platicar con los medios de comunicación.

Gene Simmons firmó sin ver mucho el papel

Gene Simmons firmó sin ver el papel

El 27 de agosto de 1995, siendo ya reportero de El Sol de México, dejé de cubrir mi acostumbrada fuente de Ciudad, y sin pedir permiso a los que cubrían espectáculos, me fui directamente a la conferencia de prensa con Ozzy Osbourne, quien daría un concierto al día siguiente en el Palacio de los Deportes, que también fue al único que acudí junto a mi padre.

Aunque tenía miedo que el verdadero reportero de la fuente me reclamara por estar ahí, la buena suerte estuvo conmigo, ya que nunca llegó a la  cita y pude estar tranquilo viendo como balbuceaba Ozzy, porque no se le entendía nada, aparte que ningún reportero se inspiró para hacerle preguntas interesantes y yo por pasar inadvertido mejor me quedé callado, aunque en realidad pensaba, “para qué cuestionar a una leyenda que apenas podía hablar”.

Sin embargo, cuando ya se retiraba, igual que pasó con Simmons, todos los reporteros se volvieron fans y sacamos las libretas para que nos diera su autógrafo. Ozzy se portó en ese momento más dinámico, entonces entendí que las ruedas de prensa simplemente le aburrían, por eso no le gustaba hablar mucho. Firmaba los autógrafos a gran velocidad y hasta se veía jovial, sin quitarse sus lentes negros  y ni chistaba cuando un fan le tocaba la espalda en agradecimiento.

Recuerdo que pensé: “Ozzy bajó de peso mucho”, desde ese 1995 sus tiempos de obesidad eran historia, ahora se veía tan flaco como cuando comenzó en Black Sabbath, y sigue en forma. Lástima que yo no.

Ozzy Osbourne dando su rúbrica a Inquisidor71 en 1995

Ozzy Osbourne dando su rúbrica a Inquisidor71 en 1995

METAL MEXICANO: BANDAS CLÁSICAS DE CULTO (PRIMERA PARTE)

Transmetal una banda legendaria de metal mexicano

Transmetal una banda legendaria de metal mexicano

Tocar rock en México es difícil, porque no siempre es rentable como la música pop, e interpretar heavy metal con sus diversos subgéneros es más complicado, por lo que su público es más reducido, aunque no por eso dejan de existir grupos que hacen su trabajo con pasión, y muchas se vuelven bandas de culto,  y aquí les mostramos algunos ejemplos relevantes:

Comenzamos con una banda llamada Next, que a mediados de los años 80’s inciaron carrera, convirtiéndose en una importante banda de thrash metal a nivel subterráneo, con su primer disco Invasión nuclear  de 1988, dieron a conocer una pieza de muy buen nivel llamada “Debes morir”, ideal para gritar a todo pulmón en un concierto. Al parecer todavía andan por ahí tocando en esas clásicas presentaciones donde van decenas de grupos.  

Cuando Ramsés sacó su disco Guerreros de Metal hicieron bastante ruido en la escena metalera de México, y aunque en televisión los pasaban en la madrugada por Canal 2, tocaban en vivo como si fuera la última vez que lo hicieran. Mostrando gran técnica en sus instrumentos, dinamismo y seriedad en lo que hacían, la rola “Guerreros de Metal (Larga vida al metal)”,  se convirtió en un clásico de su limitado catálogo.

Llegaron a hacer un trabajo tan bueno por televisión, que un ejecutivo de Combat Records los contactó, pero les pidió un vocalista con más presencia, el cual no pudieron conseguir, por ende no pudieron concretar una cita en la ciudad de Nueva York, con miras a firmar un contrato. Si las cosas hubieran sido más favorables para ellos, quizás hubieran grabado en la disquera que dio a conocer a Megadeth.

Desde aquí le mandamos un saludo a Francisco Gatica, bajista de Ramsés, que también es un gran maestro de guitarra rock.

Makina es una banda legendaria en el metal mexicano, con su primer álbum sacaron una rola que criticaba al sistema gubernamental llamado “Ciudad de cagadas”, que muchos adoptaron como himno en sus presentaciones. Aunque actualmente tienen una alineación muy diferente a la original, prácticamente hicieron ya su historia en el rock de México.

No fue el único material clásico que dio Makina, con su segundo álbum Anabiosis(1994), lanzaron el sencillo “Nymphomaniac”, que cantaron en inglés y tuvo rotación en MTV por el programa Headbangers Ball.

Y para terminar con ellos les compartimos el tema “Chorizo” de su disco Red, que fue producido por Billy Gould, quien  fuera bajista de Faith no more.

No podía faltar en esta recopilación Transmetal, quien en 1993 logró a base de puro empuje y muchas ganas un  excelente clásico como “El infierno de Dante”, que dio el nombre al álbum , producido por Scott Burns, quien también trabajara con  Sepultura.

En esta canción, que es un clásico del metal mexicano,  colaboró Glen Benton del grupo Deicide.

Aprovechando la gran respuesta del Infierno de Dante, el siguiente disco México Bárbaro, que también daba nombre a su sencillo, logró mantener el buen nivel musical y su  emblemático coro: ” Excesivo dolor, México Bárbaro, sangre y desolación, México Bárbaro”, parece que fue una visión de que los tiempos duros de violencia volverían en el siglo XXI a tierras aztecas.

Antes de que grabarán en Estados Unidos, Transmetal ya nos había acostumbrado a temas potentes como “Killers”, que es un tema dinámico y con muchísima actitud.

No podíamos olvidarnos de Luzbel,  legendaria banda de los 80’s, que en sus mejores tiempos nos dieron excelentes rolas como “Pasaporte al infierno”, donde la voz de Arturo Huízar suena con gran calidad y potencia, mientras Raúl  Fernández  “Greñas” en la guitarra nos mostraba unos requintos bien diseñados y con mucho sentido, por lo que muchos años fue considerado uno de los mejores guitarristas de rock en México.   

Luzbel también logró un gran trabajo en el tema “Por piedad”, que nos muestra nuevamente la excelente ejecución de Raúl “Greñas” en la guitarra y las letras oscuras y profundas de Arturo Huízar, otro verdadero clásico del metal mexicano.

Y para acabar este primera parte de este artículo, no podemos olvidar a Leprosy, banda formada por el vocalista y guitarrista Alberto Pimentel, quien también ha sido miembro de Transmetal, que también nos ha dado temas de gran punch como “Residentes olvidados”.